PRESENTACIÓN

 

A escasos días de haber asumido el cargo de Director del Colegio Ana María Janer, es mi deseo enviar un fraterno saludo a la comunidad escolar, en especial a padres y apoderados de todos los alumnos que conforman los distintos niveles educacionales, que son los motivos de nuestro ser como institución educativa.

Siempre he pensado que los sucesos en la vida de cada persona se dan en los momentos justos y, como hombre de fe, creo que esta responsabilidad viene dada por el Padre.

Estoy seguro, a cada uno se nos tiene preparado un lugar y una tarea a la que debemos responder, poniendo, responsablemente, nuestros talentos en procura del logro de los propósitos soñados.

La Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgel, así lo ha estimado y ha puesto sobre mis hombros esta responsabilidad que asumo con humildad y agradecimiento, respondiendo al llamado a la construcción del Reino de Dios en este lugar, en este tiempo y en este estado.

Estoy consciente, también, de que este camino, trazado ya por nuestra beata Ana María Janer, no lo podré hacer solo, necesitaré del apoyo de todos los que me rodean y, en especial, de aquellos que, al igual que yo, se han comprometido a la educación de estos seres en formación.

Hago un llamado especial a ustedes, padres y apoderados a que juntos logremos ese ideal que significa transformar a esos niños(as) indefensos(as) y llenos(as) de inocencia en hombres y mujeres llamados a la transformación del mundo para el bienestar de toda la humanidad.

Fraternalmente

 

MARIO H. LÓPEZ BARRERA

DIRECTOR

 


Colegio Ana María Janer de Viña: una Escuela Católica con identidad propia

 

Nuestra carta de presentación

    Desde el comienzo, la educación fue motivo de preocupación y seria dedicación para la Madre Ana María y las primeras hermanas.  Madre Ana María Janer ponía todo su empeño en bien de la promoción cultural y espiritual de niños y jóvenes.

    En el año 1924, la elaboración del “Directorio Pedagógico”, explicita una línea de educación integral, humana y cristiana. Una acción educativa que fomenta el desarrollo intelectual, promueve el descubrimiento de valores y la formación de actitudes que capacitan al alumno para la vida.

 

Fundación de Viña del Mar

    En  el año 1938 en Miraflores Alto, Viña del Mar, el misionero español Padre Bernardo Franco, religioso benedictino,  inició la construcción de la Iglesia del Santo Cristo que hoy es conocida como “Iglesia de Piedra”.

  • Años después el visionario sacerdote pensó hacer  un colegio para  los hijos de los obreros  de la zona y para ello necesitaba personas que le ayudaran en esa misión tan  delicada.
  • Fue así que en Febrero de 1958, llegan a  colaborar en su obra las  Religiosas de la Sagrada Familia de Urgel.
  • Así , con ilusión y esperanza  el 25 de marzo de 1958 nuestro colegio inicia sus actividades.
  • En el año 1968, la Escuela Técnica pasa a ser Instituto Comercial Lourdes, empezando con solo 29 alumnas.
  • En  el año 1972, se reconoce oficialmente la Escuela  Básica con el Nº 227, quedando así conformado el  Instituto Comercial y la Escuela  Básica “Nuestra Señora de Lourdes”.

 

Rasgos de identidad

  • Somos un Centro educativo cristiano, de financiamiento compartido, inserto en la comunidad de Miraflores Alto, que ofrece una propuesta educativa abierta a todos los que quieran compartir la visión cristiana del hombre, de la historia y del mundo que sin ambigüedades apostamos a hacer frente a la cultura del relativismo imperante.
  • Desde nuestra identidad janeriana, ofrecemos respuesta a las necesidades de educación y promoción integral de los niños en las etapas claves de su desarrollo, que abarcan el nivel pre básico, básico y enseñanza media teniendo en cuenta las etapas del desarrollo humano y cristiano. Para ello personalizamos las relaciones educativas, tanto con los alumnos como con los educadores y las  familias, creando el ambiente que nos inculcó nuestra Madre Fundadora, que tiene como modelo a la Sagrada Familia, “primer centro educativo cristiano” y promovemos la responsabilidad personal, el respeto y la caridad cristiana como base del hombre nuevo que se inserta en la sociedad.

 

Visión

    El ideal que motiva y hacia el que se orienta toda la acción educativa del Colegio ANA MARÍA JANER es formar hombres y mujeres que:

  • Desde su identidad personal han encarnado los valores humanos y cristianos y hecho la experiencia de la síntesis cultura, fe y vida y de la caridad como servicio, esencia del carisma Janeriano.
  • Se integran en la sociedad como protagonistas corresponsables de la construcción de un mundo más justo y fraterno.
  • Son líderes que crean y dan vida a proyectos y planes de progreso y crecimiento inspirados en el plan de Dios para la familia humana.
  • Se comprometen con la instauración de una cultura de la misericordia, basada en el redescubrimiento del encuentro con los demás y en la que nadie mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando vea el sufrimientos de los hermanos.

 

Misión

    El Colegio Ana María Janer orienta toda su actividad educativa a la formación integral de los niños y los jóvenes, destinatarios y a la vez sujetos activos de la educación.

    En nuestro Proyecto Educativo, centrado en la concepción cirstiana del hombre y del mundo, los valores evangélicos se convierten en normas educativas, motivaciones interiores y metas finales.

    La educación integral se dirige a desarrollar la inteligencia, voluntad, libertad, afectividad, facultades creativas y operativas, vocación trascendente, sociabilidad y compromiso solidario.  Nuestro Proyecto aspira a formar hombres y mujeres, no solo instruidos, sino también de generoso corazón, agentes de cambio y protagonistas comprometidos en la creación de un orden social basado en la libertad, la justicia, la paz y el bien común.

    En orden a este fin se planifica la realización de formas concretas de acciones solidarias adecuadas a cada edad y momento del proceso educativo.

    Para llevar a la práctica este Proyecto Educativo es prioritaria la formación de una auténtica comunidad educativa en la que se integren religiosas, docentes, padres y alumnos.